Estrés y Relajación

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(c) Pixabay

Estrés, ¿el enemigo?

La vida moderna nos hace vivir un ritmo muy acelerado.  Cumplimos horarios, hacemos horas extra en la oficina, nos exigimos demasiado en el gimnasio, cuidamos a los hijos, atendemos a los amigos… Sea la causa que sea, nos exigimos demasiado en muchos ámbitos de nuestra vida y no nos relajamos.

Vivimos de forma permanente en un estado de desequilibrio hasta llegar al punto que lo vivimos como una situación normal.  Las preocupaciones y el estrés se han instalado en nuestro día a día de forma inconsciente sin darnos cuenta que esto afecta gravemente nuestra salud y hemos llegado al punto que nos resulta difícil volver a la tranquilidad e, incluso, reconocerla.

Pero el estrés en su forma más pura no es algo malo; es una respuesta del sistema nervioso ante una situación que se percibe como amenaza -conocido como mecanismo de lucha o huída- ya que sirve para defendernos, tal y como lo hacíamos antiguamente en la prehistoria.

Un poco de estrés es sano para ayudarnos a activarnos y a salir adelante ante situaciones difíciles. Pero, ¿qué pasa cuando vivimos en un estado permanente de estrés? Según la psicología, las personas que no pueden volver a un estado de calma durante un periodo de tiempo prolongado presentan un cuadro crónico de estrés y dentro de los síntomas que estas personas pueden padecer son: la falta de sueño, dificultades para realizar eficazmente su trabajo debido a la pérdida de la concentración, dolores musculares, dolores de cabeza, mareos, sensación de pérdida de control y baja autoestima.

La disminución de la tensión física y mental mejoran la salud y calidad de vida. 

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Cuando nos relajamos ocurren muchos efectos beneficiosos en nuestro organismo, entre ellos: disminución de presión sanguínea, menor vulnerabilidad a las enfermedades, disminución de dolores de cabeza, reducción del insomnio, aumento de la concentración, mayor vitalidad y energía, alegría.. etc. Todo esto ayuda a prevenir problemas de salud, lo cual se traduce un una mejor calidad de vida. Un cuerpo relajado ayuda relajar la mente y una mente relajada ayuda a relajar el cuerpo.

Conocer nuestra propia respiración es una herramienta fundamental para entrar en un estado profundo de relajación y autoconocimiento.

Un buen aporte de oxígeno a nuestros órganos ayuda disminuir la tensión física y mental.  Existen diferentes tipos de respiración y técnicas que nos ayudan a cumplir este objetivo. Entre ellas, la respiración abdominal y la respiración completa son excelentes herramientas para llegar a ese estado de relajación. Además, por medio de la respiración conectamos con diferentes estados físicos, emociones que nos dan información para saber como actuar en cada momento. Por esta razón podría decirse que la  relajación es una especie de autoconocimiento.

Además de la respiración existen infinidad de técnicas que nos ayudan a relajarnos. En la actualidad, se utilizan cada vez más este tipo de técnicas no sólo en clases de Yoga sino también en el ámbito profesional como en el sector sanitario, empresarial y académico. Estos métodos son empleados como medida preventiva a enfermedades, como herramienta terapéutica, o simplemente como disfrute, una forma de alivio a las tensiones diarias. Te comentaré algunas  de estas técnicas en el próximo post.

¡Gracias por leer! =)

No sólo duelen los golpes

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(c) Pixabay

“El amor de verdad no duele” es el mensaje principal que los voluntarios de la Federación de Mujeres Progresistas (FMP) y los jóvenes del IES Francisco Giner de los Ríos nos llevamos a casa el pasado 30 de noviembre en la Jornada del Día del Voluntariado, un día de encuentro, reflexión y sensibilización, en compañía de Pamela Palenciano, activista y creadora del monólogo teatral “No sólo duelen los golpes”.

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Ilustración: No sólo duelen los golpes

Pamela nos enamoró con su actuación, su sinceridad y corazón, contándonos su experiencia sobre una relación amorosa en la que sufrió maltrato, abuso, sometimiento al poder y violencia de masculinidad patriarcal. Lo hace de una forma tan didáctica y divertida que es capaz de sensibilizar y abrir la consciencia de su público sin la necesidad de hacerlo desde dolor o desde el rol de víctima. Utilizando el análisis, la construcción y la introspección, Pamela nos muestra una manera diferente de recibir un testimonio de maltrato y hacerlo trascender.

Por medio de su discurso, Pamela consigue desmitificar el amor romántico, situando a las relaciones violentas en la realidad, haciéndonos ver cómo muchas mujeres (y hombres también, desde su papel masculino) hemos vivido alguna situación similar, en menor o mayor grado, en algún momento de nuestras vidas. Con su creatividad, nos hace reflexionar en cómo mujeres y hombres seguimos padeciendo, construyendo y manteniendo este tipo de relaciones porque la sociedad patriarcal nos ha enseñado y nos ha acostumbrado a que esto sea lo “normal” cuando no lo es.

img_20161208_155447_619.jpgPamela Palenciano y Celia Garrido contestando
las preguntas de
los asistentes al evento.
Foto @Fmprogresistas

Escuchar silencios cuando quieres explicaciones, ser vigilada constantemente porque necesitas “protección”, recibir una amenaza con las palabras más dulces, ser ignorada cuando expresas lo que sientes, recibir bromas constantes por ser mujer, escuchar quejas por como vistes, hablas, piensas o actúas… Muchas veces, aunque no existan los golpes, duelen ciertas actitudes y palabras que dejan marcas invisibles que se quedan para toda la vida y eso también es maltrato aunque no lo parezca. El amor de verdad no duele, ni física, ni emocionalmente.

img_20161130_174334.jpg  Foto: Happy Wellness

Esta jornada ha sido para mi una experiencia muy enriquecedora. Agradezco a la FMP que me hayan dado la oportunidad como Voluntaria de conocer a Pamela y su monólogo y por supuesto a Pamela por compartir  su historia. Considerándome una mujer adulta, responsable de mí misma, abierta, moderna, echada para adelante e involucrada en la lucha contra la violencia de genero, debo confesar que me tocó la fibra y me hizo abrir más los ojos respecto al tema.

Les recomiendo ampliamente ver el monólogo en vivo. Si quieres saber la programación del monólogo durante el mes de diciembre en España pincha aquí: PROGRAMACIÓN MES DE DICIEMBRE

Si no tienes la oportunidad de verlo en vivo puedes echarle un vistazo en You Tube:

Respiración II

 Los tres tipos de respiración.

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(c)Pixabay

En el post anterior sobre la respiración te mencioné que existen tres tipos de respiración básicos que se clasifican de acuerdo a la zona donde llega el aire: clavicular, intercostal y abdominal. A continuación voy a explicarte con un poco más de detalle algunas de sus características:

La respiración clavicular ocurre cuando inhalas y el aire se queda en la zona más alta de la caja torácica, no baja hasta el abdomen.  Se le denomina de esta manera porque en la inspiración parece que las clavículas se levantan. Si llevas tu barbilla hacia abajo lo podrás notarla mejor, puedes sentir como un chillido en tu garganta cuando pasa el aire.

La respiración media o intercostal ocurre en la zona de las costillas, entre la clavícula y el abdomen, y en ésta el oxígeno tampoco baja hasta el abdomen, se queda en la zona del pecho. 

En ambas respiraciones el diafragma no realiza todo su trabajo correctamente; son superficiales y no aportan suficiente oxígeno a los órganos de tu cuerpo.  ¿Sabías, por ejemplo, que las bacterias y virus normalmente proliferan en la zona alta de la caja torásica porque no llega suficiente oxígeno a esa zona?

¿Recuerdas alguna situación en la que hayas sentido mucho estrés, tensión o ansiedad? ¿Recuerdas si te faltaba el aire o incluso llegaste a sentir algún mareo? ¿Tu respiración era lenta o acelerada? ¿Identificas si el aire sólo llegaba a la parte alta o media de tu caja torácica? La respiración media y alta suelen ocurrir en momentos de tensión, estrés y ansiedad.

Por último, tenemos la respiración abdominal  o profunda en la que el aire llega hasta la zona baja de la caja torácica, para ser exactos a la altura del abdomen,  y el diafragma da un masaje a los órganos internos. Ésta ayuda a relajarte de una forma muy profunda -de allí su nombre-, hinchando el abdomen cuando inspiras, y soltándolo cuando espiras (de la misma manera como lo hacen los bebés). Tal y como te lo expliqué en el post anterior sobre la respiración.

Respiración completa 

Cuando se combinan estos tres tipos de respiración (alta, media y baja), se dice que realizamos una respiración completa, esto es porque ponemos en funcionamiento todas las zonas respiratorias.  Al entrar a nuestro cuerpo, el aire pasa por el abdomen, después por la zona media y finalmente por la zona alta o clavicular. Al ser expulsado, el aire pasa de la zona alta a la zona media y de la zona media hasta abdomen. En Yoga utilizamos este tipo de respiración para relajarnos, oxigenar y limpiar nuestros órganos.

tipos-de-respiracionTipos de respiración (C) Escuela de Respiración Consciente

Inspira por la nariz y deja que el aire llegue hasta el abdomen, permitiendo que se hinche sin forzarlo; después  lleva el aire a la zona de las costillas y finalmente, llévalo hasta la zona alta de la caja torácica. Comprueba cómo se ensancha la zona del pecho y siente cómo se llenan tus pulmones de oxígeno. Ahora expulsa todo el aire con una espiración; nota cómo baja de la zona alta de la caja torácica a la zona media y cómo vuelve al abdomen. ¿Cómo te sientes después de hacer esta respiración? ¿Te tranquiliza o te acelera?

IMPORTANTE: Ten presente inspirar y espirar por nariz en todo momento. En Yoga procuramos utilizar la respiración nasal cuando realizamos nuestras posturas y durante la relajación final para economizar energía y relajar. También la utilizamos en ejercicios de respiración controlada, salvo en algunos ejercicios más específicos y avanzados, donde incluimos respiración por la boca.

25 Nov.iolencia

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Relaciones saludables y auto-conocimiento para prevenir la violencia

El 25 de noviembre se celebra el día Internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer. Al rededor del mundo se realizarán marchas para sensibilizar a la gente sobre esta realidad que  aún aqueja a millones de mujeres.

La violencia de género afecta profundamente a la mujer en distintos niveles y sucede no sólo de forma física, sino sexual, psicológica o económica. Dentro de la violencia explícita se incluyen las amenazas, la coerción o la prohibición arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la vida privada. También hay formas sutiles que pasan desapercibidas como ignorar, desvalorizar, culpabilizar, anular, etc. En estos casos la violencia es un enemigo silencioso que va destruyendo la autoestima de muchas mujeres sin que se den cuenta.

Generar relaciones saludables es una gran herramienta para prevenir la violencia y generar una buena autoestima. Este tipo de relaciones están basadas en el respeto (auto-respeto y respeto al otro) propician un estilo de vida diferente, donde la empatía, la comunicación y el cariño son el principal denominador. 

Las relaciones sanas pueden darse con con la pareja, los amigos, la familia y contigo misma. La mejor manera de fomentar este tipo de relaciones es comenzando por escucharte a ti misma; reconocer quién eres, qué es lo que te gusta, que te disgusta, qué te ilusiona en la vida. Conocer quien eres y atender tus propias sensaciones, te permite conocer mejor qué necesitas, quieres y puedes hacer en cada situación. El cuerpo es el mejor indicador para darte cuenta cómo te sientes.

Regálate un momento para ti todos los días; cierra los ojos  y permítete sentir tu respiración; nota en qué situaciones está más acelerada, en qué otras se encuentra más tranquila; identifica qué te preocupa y qué te hace feliz; identifica cada situación y conecta con lo que te agrada y desagrada.

¿Cómo es tu respiración, agitada o tranquila?, ¿hay alguna parte que te duela, te pique, esté tensa o relajada?, ¿cómo es tu postura corporal?, ¿sientes frío o calor?, ¿qué más sientes? ¿en qué situaciones te sientes así?

Una vez que sepas identificar tus emociones, aprende a expresar lo que sientes o pedir lo que necesitas de forma asertiva, es decir, sin hacerte daño a ti a la otra persona. Toda persona tiene derecho a expresarse o pedir lo que necesita.

Cada vez que tu haces determinada acción, me siento …… Necesito que ……….

Lo importante aquí es que tú expreses tus emociones y/o necesidades y que la otra persona responda también con respeto, sea la respuesta que te dé. Puede que te diga que puede ayudarte o no con tu petición, pero si al hacerlo te falta el respeto o te ignora y ocurre de forma repetitiva, entonces tendrías que replantearte si te encuentras en una relación sana. Por amor a ti misma lo mejor es que mires en tu interior y te preguntes si quieres seguir en ella o no.

Si te das cuenta que te encuentras en una relación insana, donde ya existe violencia y sientes que no puedes salir tu sola de ella, no dudes en pedir ayuda. Siempre habrá un amigo, un miembro de la familia y profesionales que te puedan ayudar a salir de esa situación. ¡No estás sola!

Nunca dejes de escuchar tu voz.
¡Quiérete! ¡Cuídate! ¡Escúchate!

Te dejo esta infografía que encontré de Amnistía Internacional para que identifiques las diferentes formas de violencia hacia la mujer; como por ejemplo, las explícitas y más vistosas, como los golpes, o las  más sutiles e invisibles, como la anulación.