Torsión en suelo

La mayor parte de las posturas de yoga hacen movimientos de columna hacia adelante o hacia atrás. En las torsiones, la columna se rota, se gira hacia la izquierda o hacia la derecha, creando espacio entre las vértebras y tonificando los ligamentos espinales y los nervios.

¿Cómo realizarla?

1) Colócate.
Siéntate sobre los talones y deja caer tu peso hacia el lado izquierdo.
Lleva tu pierna derecha por encima de la izquierda colocando la planta del pie en el suelo y comprobando que éste quede en línea con la tibia.

2)Busca tus puntos de apoyo.
Observa si tienes bien apoyados ambos huesitos de las nalgas en el suelo, a veces suelen desnivelarse al hacer el movimiento anterior. Si ha pasado esto, busca tu punto de apoyo en ambas nalgas, a algunas personas les ayuda separar el pie de atrás del cuelete para mantener equilibrados ambos lados.

3) Haz palancas con tus brazos que te ayuden a crecer y rotar.
Lleva tu brazo izquierdo hacia  la cara externa de la rodilla de arriba, permitiendo que tu codo sea el punto de apoyo entre el brazo y la rodilla. Flexiona tu codo y deja que la palma de tu mano mire hacia el lado izquierdo y que se active junto con los dedos de las manos , bien estirados y mirando hacia el cielo. Ahora, lleva a el otro brazo por detrás del cuelete y coloca en copa los dedos de la mano con las puntas mirando en dirección contraria a tu culete. Si lo necesitas, puedes hacer una pequeña flexión en el codo para que no quede el brazo muy estirado y puedas hacer presión en el suelo. Esta acción hace que ahora ambos brazos son como dos palancas que te ayudarán a alargar la columna y girar.

5) Enlonga las vértebras de tu columna y gira.
Inspira y alarga la columna,  sintiendo como crece desde la base hasta la coronilla. Con la espiración, rota desde el esternón hacia el lado derecho manteniendo los hombros en línea. Gira la cabeza hasta llevar tu mirada por encima del hombro.

6) Observa las sensaciones de tu cuerpo.
Mantén la respiración fluida y siente como ésta, da un masaje a tu órganos internos. Nota el estiramiento de los músculos de la espalda, y el trabajo en los abdominales oblicuos. Puedes quedarte aquí entre 1 y 2 min., intentando intensificar el giro con cada espiración.

7) Sal de la postura.
Para salir, lleva la cabeza hacia adelante, suelta los brazos, y gira el tronco hacia enfrente. Volvemos a sentarnos sobre las rodillas para dejar caer el peso hacia el otro lado.

7) Repite la misma mecánica con el lado izquierdo.

  • Vigila que no salgan disparadas las caderas durante el giro. Las nalgas deben permanecer apoyadas durante toda la torsión.
  • Procura que la planta del pie que mira hacia enfrente tampoco se despegue del suelo, tanto como los huesitos de las nalgas como éste pie son la base de tu postura.
  • Gira desde el esternón, no con los hombros, ni con la barbilla. Tenemos la tendencia de girar llevando un hombro más arriba que el otro. Los hombros deben mantenerse nivelados entre si. Si tiramos de la barbilla podemos tensar el cuello, procura mantenerlo paralelo al suelo.
  • Utiliza tus brazos como palancas. No olvides que su fuerza te ayudará a mantener la columna erguida y girar. No queremos brazos lánguidos.

Ayudas:

  • Las embarazadas deben mantener la pierna de abajo estirada con el pie activo y hacer el giro del lado contrario para que la barriguita no se vea con poco espacio durante la torsión.
  • Si tienes problemas con las rodillas, estira la pierna de abajo manteniendo el pie activo, como si tocaras una pared enfrente con la planta del pie. Si no es suficiente, puedes sentarte con ambas piernas estiradas.
  • Si tienes dolor cervical puedes llevar la dirección de la cabeza hasta  donde sientas comodidad.
  • Puedes colocar un cojín o mantas debajo del cuelete para apoyar mejor los isquiones, los huesitos del cuelete,  con esta ayuda  te será más fácil mantener la espalda bien erguida. La altura da más longitud entre el pecho y el abdomen.

Contraindicaciones:

Personas con artritis o artrosis, osteoporosis, hernia discal, lesiones de menisco, operaciones recientes en los órganos abdominales. Siempre consulta a tu médico antes de realizar una tabla de Yoga para que tu profesor sepa qué ejercicios asignarte.

¿Cómo es una clase de Hatha Yoga?

¿Te han contado sobre los beneficios del Yoga pero no te imaginas cómo sería una clase?

Para que te hagas una idea, te explico cómo sería una clase básica, tal y como las que yo imparto a mis alumnos. Dependiendo de si son principiantes, embarazadas o intermedios, voy adaptando las posturas de acuerdo a sus necesidades, pero a grandes rasgos hacemos lo siguiente:

Comenzamos con una relajación inicial, utilizando como foco nuestra respiración para desconectar del mundo exterior. Después, hacemos una secuencia de calentamiento, para evitar lesiones durante la práctica. A continuación, seguimos con una serie de posturas fijas que trabajan la coordinación, flexibilidad y fuerza de nuestro cuerpo, así como la concentración de nuestra mente. Hacemos diferentes movimientos que nos ayudan a mantener en estado saludable nuestra columna: inversión, extensión, torsión, equilibrio e inclinación lateral. Finalizamos la sesión con una relajación final, la cual nos aporta un reparador descanso, físico y mental. Ésta nos ayuda a hacernos conscientes de nuestro cuerpo y nuestro mundo interior.

Todo este trabajo se combina con ejercicios de respiración y concentración que oxigenan el organismo y nos llevan a un estado de tranquilidad profunda. El objetivo principal es crear auto-consciencia.

Espero te sirva para que te hagas una idea y te animes a entrar en este mundo del Yoga, te aseguro que notarás resultados muy beneficiosos en poco tiempo.

Gracias por leer =)

¿Si estoy embarazada puedo hacer Yoga?

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EJERCICIO RELAJANTE DURANTE LA GESTACIÓN

Durante el embarazo la mujer sufre muchos cambios físicos y emocionales que a veces pueden resultar estresantes. Una actividad física con ejercicios suaves y fluidos pueden ser muy beneficiosos a nivel físico, mental y emocional para la embarazada y al feto. Las posturas de Yoga para embarazadas son excelentes para tonificar los músculos, sobre todo los de la zona pélvica y las caderas, lo que ayudará a que sea menos doloroso el parto. Además, este tipo de ejercicios, combinados con una correcta respiración, mejoran la circulación sanguínea y relajan el sistema nervioso.

Además de aportarte un descanso reparador, las posturas de Yoga te ayudarán a activar la circulación de pies y piernas, que se hinchan bastante con el embarazo; trabajar el equilibrio que pierdes al cambiar tu centro de gravedad; aliviar dolores de espalda, y crear espacio en tus costados para que puedas respirar mejor. Además los ejercicios de suelo pélvico suelen incluirse para fortalecer esta zona que suele debilitarse.

Algo muy importante que debes tomar en cuenta es que si nunca antes habías practicado Yoga y te encuentras en el primer trimestre de embarazo es mejor que preguntes a tu médico si puedes realizar esta actividad física.  Aunque el Yoga es una disciplina muy recomendada para embarazadas, algunas mujeres necesitan más tranquilidad los primeros meses de gestación para dar oportunidad a que el bebé se asiente.  Si este tu caso, aprovecha este tiempo para bajar el ritmo, relájate, haz ejercicios de respiración y medita.  Más adelante, durante el segundo trimestre podrás comenzar con una práctica más dinámica.

¿Qué puedo hacer para llevar una vida equilibrada?

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(c) Pixabay

Escuchamos mucho sobre bienestar y equilibrio pero, ¿a qué se refieren con equilibrio?
Una vida equilibrada es aquella que nos ayuda a mantener nuestra salud en buena forma cuidando diferentes aspectos de los que estamos conformados.

Tenemos un cuerpo físico; lo más recomendable es alimentarlo con comida sana, oxigenarlo y fortalecerlo con ejercicio, proporcionarle descanso suficiente. También tenemos una mente; ésta necesita ser entrenada para escoger pensamientos positivos y descansar. Tenemos emociones; éstas merecen ser atendidas para gestionarlas de la mejor manera, para mantenernos conectados con nosotros mismos y con los demás.

Quiero compartir contigo datos interesantes y prácticos sobre estos principios básicos para llevar una vida equilibrada. Los encontré en “El nuevo libro del Yoga”, un libro muy básico y recomendable para quienes comienzan con ésta práctica.

Cuando el Yoga fue traído a occidente, la ancestral filosofía fue sintetizada en 5 principios básicos para que la gente de occidente pudiese adecuarlos al estilo de vida moderno y encontrar equilibrio, y,  por consecuencia, una vida larga y saludable.

1.La relajación adecuada libera la tensión de los músculos y aporta al organismo una sensación de reposo tan reparadora como una noche de sueño profundo. La relajación repercute en todas las actividades y te enseña a conservar la energía y a desprenderte de preocupaciones y temores.

2.El ejercicio adecuado lo proporcionan las posturas yóguicas o asanas, que actúan sistemáticamente en todas las partes del cuerpo, estirando y tonificando los músculos y ligamentos, manteniendo las articulaciones flexibles, la columna y las articulaciones, y mejorando la circulación. (puede ser también cualquier otra práctica física que disfrutes)

3.La respiración adecuada es una respiración plena y rítimica, en la cual, para incrementar el aporte de oxígeno, se usa la totalidad de los pulmones. Los ejercicios de respiración yóguica, o pranayamas, enseñan a recargar el cuerpo y a controlar el estado mental, regulando la circulación del prana, es decir, la fuerza vital.

4.La dieta adecuada es nutritiva y equilibrada, y a base de alimentos naturales. Mantiene el cuerpo ligero flexible y sosiega la mente, a la vez, confiere una gran resistencia a la enfermedad.

5.El pensamiento positivo y la meditación ayudan a hacer desaparecer los pensamientos negativos y a silenciar la mente, hasta trascender en la última instancia todos los pensamientos.