¿Si estoy embarazada puedo hacer Yoga?

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EJERCICIO RELAJANTE DURANTE LA GESTACIÓN

Durante el embarazo la mujer sufre muchos cambios físicos y emocionales que a veces pueden resultar estresantes. Una actividad física con ejercicios suaves y fluidos pueden ser muy beneficiosos a nivel físico, mental y emocional para la embarazada y al feto. Las posturas de Yoga para embarazadas son excelentes para tonificar los músculos, sobre todo los de la zona pélvica y las caderas, lo que ayudará a que sea menos doloroso el parto. Además, este tipo de ejercicios, combinados con una correcta respiración, mejoran la circulación sanguínea y relajan el sistema nervioso.

Además de aportarte un descanso reparador, las posturas de Yoga te ayudarán a activar la circulación de pies y piernas, que se hinchan bastante con el embarazo; trabajar el equilibrio que pierdes al cambiar tu centro de gravedad; aliviar dolores de espalda, y crear espacio en tus costados para que puedas respirar mejor. Además los ejercicios de suelo pélvico suelen incluirse para fortalecer esta zona que suele debilitarse.

Algo muy importante que debes tomar en cuenta es que si nunca antes habías practicado Yoga y te encuentras en el primer trimestre de embarazo es mejor que preguntes a tu médico si puedes realizar esta actividad física.  Aunque el Yoga es una disciplina muy recomendada para embarazadas, algunas mujeres necesitan más tranquilidad los primeros meses de gestación para dar oportunidad a que el bebé se asiente.  Si este tu caso, aprovecha este tiempo para bajar el ritmo, relájate, haz ejercicios de respiración y medita.  Más adelante, durante el segundo trimestre podrás comenzar con una práctica más dinámica.

¿Qué puedo hacer para llevar una vida equilibrada?

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(c) Pixabay

Escuchamos mucho sobre bienestar y equilibrio pero, ¿a qué se refieren con equilibrio?
Una vida equilibrada es aquella que nos ayuda a mantener nuestra salud en buena forma cuidando diferentes aspectos de los que estamos conformados.

Tenemos un cuerpo físico; lo más recomendable es alimentarlo con comida sana, oxigenarlo y fortalecerlo con ejercicio, proporcionarle descanso suficiente. También tenemos una mente; ésta necesita ser entrenada para escoger pensamientos positivos y descansar. Tenemos emociones; éstas merecen ser atendidas para gestionarlas de la mejor manera, para mantenernos conectados con nosotros mismos y con los demás.

Quiero compartir contigo datos interesantes y prácticos sobre estos principios básicos para llevar una vida equilibrada. Los encontré en “El nuevo libro del Yoga”, un libro muy básico y recomendable para quienes comienzan con ésta práctica.

Cuando el Yoga fue traído a occidente, la ancestral filosofía fue sintetizada en 5 principios básicos para que la gente de occidente pudiese adecuarlos al estilo de vida moderno y encontrar equilibrio, y,  por consecuencia, una vida larga y saludable.

1.La relajación adecuada libera la tensión de los músculos y aporta al organismo una sensación de reposo tan reparadora como una noche de sueño profundo. La relajación repercute en todas las actividades y te enseña a conservar la energía y a desprenderte de preocupaciones y temores.

2.El ejercicio adecuado lo proporcionan las posturas yóguicas o asanas, que actúan sistemáticamente en todas las partes del cuerpo, estirando y tonificando los músculos y ligamentos, manteniendo las articulaciones flexibles, la columna y las articulaciones, y mejorando la circulación. (puede ser también cualquier otra práctica física que disfrutes)

3.La respiración adecuada es una respiración plena y rítimica, en la cual, para incrementar el aporte de oxígeno, se usa la totalidad de los pulmones. Los ejercicios de respiración yóguica, o pranayamas, enseñan a recargar el cuerpo y a controlar el estado mental, regulando la circulación del prana, es decir, la fuerza vital.

4.La dieta adecuada es nutritiva y equilibrada, y a base de alimentos naturales. Mantiene el cuerpo ligero flexible y sosiega la mente, a la vez, confiere una gran resistencia a la enfermedad.

5.El pensamiento positivo y la meditación ayudan a hacer desaparecer los pensamientos negativos y a silenciar la mente, hasta trascender en la última instancia todos los pensamientos.

¿Cómo saber si soy buen candidato para clases particulares?

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Clases individuales, uno a uno.

Todas las personas somos diferentes y por lo mismo necesitamos diferentes estímulos para el aprendizaje. Algunos se adaptan muy bien a los grupos pero a otros no les es posible por diferentes circunstancias. Las clases particulares de Yoga son una buena opción para personalizar las sesiones de acuerdo a tu nivel, edad, condición física, disponibilidad, etc. Este tipo de clases te vienen bien si:

•Tienes horarios complicados.

•Eres principiante o practicante y necesitas que te expliquen detalle cómo realizar las posturas.

•Estás embarazada y necesitas realizar tu práctica en casa.

•Tienes poca movilidad y quieres empezar a ejercitarte.

Practicar una sesión personalizada te facilita un aprendizaje más detallado, con un cuidado y una atención, únicos. Con estos beneficios puedes cumplir objetivos de forma más eficaz y desde la comodidad de casa.

 

¡Gracias por leer! =)

 

Postura del niño feliz


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(c) Pixabay

¿Quién no tiene en su mente la imagen de un bebé tumbado bocarriba, sonriendo y jugando con sus pequeños pies?

Ananda Balasana, o la postura del niño feliz es una postura de relajación que viene del sánscrito ananda (felicidad), bala (niño) y asana (postura). Con esta postura creamos espacio en la zona lumbar y además hacemos apertura de caderas. Se puede realizar en vez de la postura de Balasna cuando hay lesión en las rodillas y no podemos poner peso sobre ellas. Se puede realizar como contra-postura de asanas de extensión de la columna.

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Tumbado boca arriba, flexiona las rodillas y coloca las plantas de los pies en el suelo, deberás notar una sensación agradable en la zona lumbar.

Con ayuda de las manos, lleva tus rodillas hacia el pecho y después sujeta con tu manos los dedos de pies, vigila que los tobillos y las rodillas formen una misma línea, y que las plantas de tus pies miren hacia el techo. Inspira, y con la espiración separa un poco más las rodillas dirigéndolas hacia las axilas, sin perder la alineación de los tobillos y las rodillas. Nunca fuerces más allá de tu límite.

Relaja el cuello llevando ligeramente la barbilla el pecho, separa los hombros de las orejas. Mantén la respiración fluída y profunda, dirigiéndola a la zona de las caderas e ingles.

Para salir, sigue sujetando los pies mirando hacia el techo y dirige de nuevo tus rodillas hacia el pecho. Suelta los pies y bájalos lentamente hasta apoyarlos en el suelo. Estira las piernas y relaja.

CONSEJOS:

  • Si tus manos no llegan a sujetar los pies, puedes ayudarte colocando un calcetín o cinturón como extensión de tus manos. Rodea cada uno de tus pies con cualquiera de los dos materiales en zona debajo de las almohadillas y tira con tus manos para que hagan  de palanca. También tienes la opción de sujetarte de los gemelos, o por la parte detrás de tus rodillas.
  • Una  vez colocado en la postura, puedes balancearte suavemente de un lado a otro para dar un agradable masaje a la zona lumbar.

En caso de sufrir lesiones o problemas graves de salud, quiero hacer hincapié en que consultes a tu médico si tienes alguna duda para realizar ésta u otras posturas. Seguro que él puede guiarte. Cuando tengas la información de tu médico, explícasela a tu profesor de Yoga para que adapte la postura de acuerdo a tus necesidades.

¡Que disfrutes de tu relajación!